EL OBSERVADOR
La herramienta racional para tus emociones
Parte III
"El Observador en acción"
EL OBSERVADOR
La herramienta racional para tus emociones
Parte III
"El Observador en acción"
En la 2da. Parte, vimos cómo el Observador nos ayuda a mirarnos “desde afuera” con neutralidad, dándole a nuestras emociones la racionalidad que necesitan para ser más conscientes de nuestros comportamientos y actitudes.
Ahora, en la 3.ª. y última parte, pasaremos de la teoría a la práctica, exploraremos cómo se manifiesta el Observador en situaciones concretas de nuestra vida diaria.
Antes de continuar, 🙋♀️ te pido por favor que te centres y enfoques en ti, lo que vas a ingerir a continuación, requiere de tu plena atención, pues no es tarea fácil darle “racionalidad a tus emociones”…
👉 Te mencionaré tres (03) espacios de vida, solo como referencias, del comportamiento de El Observador:
📌 I. EL OBSERVADOR EN << EL IMPULSIVO vs EL RETRAÍDO>>.
No es lo mismo perder una oportunidad por impulsiva, que perderla por retraída … el Impulsivo deberá observar lo que le activa su impulsividad, y a su vez el Retraído deberá considerar por qué no actúa a tiempo, por qué es tan lento…
👉 En ambos casos, hay una emoción que comparten; se trata del “miedo”, que podría presentarse con sus distintos matices. Para descifrar esta situación con racionalidad, 🙋♀️ activemos el Observador sobre esta emoción y veamos qué pasa con tu impulsividad, sobre el supuesto caso de un Proyecto de Inversión, negocio que tienes en mente desde hace algún tiempo….
El miedo en el caso del Impulsivo pudiera presentarse con un mensaje claro y potente: "Debes decidir ya, no puedes perder esta oportunidad", pensamiento que se fundamenta en el hecho incierto de: "no se volverá a repetir", en consecuencia, estás tentado a decidir lo antes posible, no hay tiempo que perder ... pero, si te detuvieras a razonar activando la función del Observador, éste te ayudará a considerar, entre otras cosas, el escenario donde invertirías, planteándote alguna que otra pregunta sobre hechos ciertos y reales, no sobre tus ilusiones, por eje:
¿Sabes cuáles son los riesgos que asumes?
¿Sabes cómo está la economía del país o qué índices maneja el sector de inversión?
¿Qué conocimientos tienes sobre el rubro?
Otras que cada uno considere según tu realidad.
También tu Observador podría abordar el escenario emocional con los siguientes planteamientos:
¿Por qué quieres hacerlo ya, qué te obliga a arriesgarte impulsivamente?
¿A quién quieres complacer?
¿De dónde viene tu premura?
Etc
Respondiendo a estas u otras preguntas que te plantees, seguro tendrás un escenario más claro y te dará mayor certeza sobre las decisiones que debes tomar, pero lo más importante es que, activando tu Observador, bajas la intensidad de la impulsividad, tomando un tiempo para "pensar", porque eres tú quien debe controlar la emoción, y no ésta a tus actos.
En el caso del Retraído pudiera ser “miedo a equivocarse”, considerando que ya le ha pasado muchas veces, y la verdad no quiere volver a pasar por la vergüenza de sentirse fracasado, en este caso, contrario al Impulsivo, esta persona actúa con cautela pero abrazado al miedo, lo que limita su confianza. Pero, si se da una oportunidad y se detiene a razonar, activando la herramienta del Observador se podría ayudar reflexionando sobre los siguientes planteamientos:
¿Por qué sientes vergüenza de volver a equivocarte, tan señalado fuiste, tantos reclamos recibiste, qué pasó?
¿Te preocupa lo que tu entorno piense de ti, a qué personajes te refieres?
¿Estás atrapado en un nivel de exigencia tan elevado que te impide equivocarte nuevamente?
¿Cuánto tiempo pierdes pensando y sobrepensando sobre el mismo tema sin ninguna conclusión?
¿Has podido considerar las opciones que tienes a favor para tener éxito o lograr lo que quieres con este proyecto?
¿Por qué te cuesta tanto confiar en ti?
Definir los escenarios en los cuales te quedas atrapado es indispensable, no solo para que tengas una mejor comprensión de lo que pasa contigo, sino para que trabajes esos límites y desarrolles el carácter que necesitas para avanzar.
💡En ambos casos, tu Observador siempre te confrontará para ayudarte a ver con claridad y verdad aquello que necesitas resolver o abordar.
📌 II. EL OBSERVADOR EN << LOS PENSAMIENTOS >>.
Tu sensación y las lecturas que haces ante las actuaciones de otros son solo tuyas, nada tiene que ver el otro con la forma cómo piensas, lo que sí tiene “ese otro” es el poder de activar en ti algo que está presente.
🙋♀️ Te doy un ejemplo, tu jefe te dice que el informe que presentaste está orientado a buscar unos resultados que no son lo solicitados; te pide corrección lo antes posible….. Tu reacción, en 1.ª persona (es decir, “yo creo…” , “yo siento …” …”yo pienso…”) es de decaimiento, desmotivación, desvalorización, minusvalía, poca inteligencia y una torpeza enorme que nunca vas a resolver; concluyes reflexivamente, según tus pensamientos, que te van a despedir por ser incapaz, torpe y hasta bruto o bruta.
Esta postura reflexiva es tan pesada que cansa, agota y anula a cualquiera, así que si es tu realidad, entiendo por qué te sientes hundido.
Pero esto tiene solución; si activas tu función de Observador, este te dará diferentes perspectivas a la lectura emocional que estás haciendo; te menciono algunas de ellas:
En primer lugar, no es nada grave, lo que te pasó solo es un llamado de atención, define en qué te equivocaste, lo corriges y listo, aprendiste algo nuevo ...
Una segunda perspectiva es identificar lo que pasó, dónde hubo el error y ¿por qué no lo viste venir, por qué no lo notaste?, será que ¿no estás concentrado?, ¿o será que estás tan tapado de trabajo que debes organizarte mejor?…
Una tercera opción de lectura racional es aceptar que cometiste el error y listo, no le des más importancia de la que tiene; debes saber vencer tus complejos o inseguridades y procurar aprender de las experiencias.
Como verás, este ejercicio, que se realiza al practicar la Observación, es uno de los mejores recursos de prevención para el estrés, la ansiedad y el caos mental. Utilizar esta herramienta te ayuda a evitar el cansancio que provoca el cúmulo de todas ellas, sobre todo si estamos interesados en mejorarnos.
📌 III. EL OBSERVADOR EN << TU ENTORNO >>.
Nuestros vínculos son el hábitat natural donde fluimos: vínculos familiares, de amistades, laborales, sociales y culturales, su importancia es de marcada trascendencia en nuestras vidas, por ello permanentemente estamos en constante movimiento, conforme a nuestros entornos.
En términos generales, desde la Neurociencia se afirma que, las experiencias y el aprendizaje fortalecen las conexiones sinápticas, demostrando que el entorno moldea la estructura cerebral, lo cual resulta congruente con el hecho de que el cerebro adulto no es una estructura fija, sino que puede reorganizarse de manera significativa en respuesta a la experiencia de vida, como referencia mencionaré al Neuropsicólogo Donald O. Hebb y al Neurocientífico Michael Merzenich que han estudiado ampliamente sobre el tema…. Se suma a este escenario la postura de la psicología, que indica una marcada importancia de los distintos entornos dentro de los cuales nacen y viven las personas…. Hasta la opinión de quien suscribe este artículo, que analiza cómo los distintos círculos que forman parte de nuestro crecimiento imprimen en nosotros codificaciones cargadas de mandatos, ideas, modelaje y hasta instrucciones de cómo y con quién vivir un futuro incierto y fugaz.
No quiero aburrirte con tanta teoría, pero es necesario comprender y tener referencias cuando de nuestro bienestar se trata…
Entonces, cuando debas resolver un asunto que se relacione con tu entorno, activa El Observador y analiza racionalmente en 3.ª persona. Este ejercicio va a ser de gran ayuda para ti, pues no estarás solo con tus emociones descifrando que está bien o mal, o abarcando más allá de lo que te corresponde. El Observador será tu Mentor ideal, te guiará cómo abordar y resolver asuntos conflictivos relacionados con todo aquello que te rodea.
🙋♀️ Te comparto algunos escenarios sobre cómo pudiera actuar El Observador sobre el Entorno:
ESCENARIO I
Muchos problemas en la familia y todos vienen a ti, quejándose o manifestando algún descontento; de inmediato procuras intervenir para mediar, pero aun así continúa el conflicto, estás un poco cansada de esta situación pero no sabes cómo resolver.
Si activas tu Observador, y miras "tu conflicto" en 3.ª persona, esto es, como si fueras tu mejor amiga, o una gran vecina, seguro este ejercicio te dará la claridad que necesitas, pudiendo plantearte las siguientes preguntas:
¿Por qué vienen a ti?
¿Por qué no resuelven sus asuntos sin recurrir a ti?
¿Te has encargado de portar el traje de salvador, juez o mediador?
¿Has priorizado los asuntos familiares antes que los tuyos?
¿Qué límites has colocado para que se respete tu espacio y consideren que quizá un día no estás, o no quieres estar disponible?
Respuestas sinceras, aunque sean desagradables o duras para ti, son necesarias para que puedas ayudarte a resolver “con verdad y equidad” lo que se te presenta.
ESCENARIO II
Tienes una discusión con un amigo, te quedas reciclando la culpa, no paras de pensar en lo mal que pudiste haber hecho, llamas y no hay respuesta, escribes y sigue ausente, no sabes ya qué hacer; esta situación activa en ti sensaciones que te hacen sentir cada vez peor, suponiendo lo que el otro pueda estar pensando o sintiendo en tu contra.
Si activas tu Observador te podría ayudar a través de las siguientes preguntas:
¿Qué tan grave fue la discusión?
¿Qué pudiste haber hecho mejor?
¿En qué fuiste acertado?
Si fueras tu vecino, ¿cómo resolverías lo que pasó?
Si aun así sientes responsabilidad, ¿no crees que ya hiciste lo posible para disculparte?
Si consideras que no eres el único responsable de la discusión, ¿no crees que debes dejar pasar el tiempo y esperar?
Si notas que la posición del otro es de negación, ¿no crees que debes dejarlo y soltar?
Muchas veces, la insistencia en resolver no es más que una postura 100% emocional, sobre todo si esta insistencia por resolver se presenta como una “necesidad” y no como un “deber que corresponde a la responsabilidad”.
ESCENARIO III
Alguien a quien quieres mucho te ha traicionado y no paras de pensar y sentir tristeza.
Si activas tu Observador y miras en 3.ª persona la situación, pudieras reflexionar sobre los siguientes planteamientos:
¿En qué consideras que te ha traicionado?
¿Lo viste venir?
¿Qué tan grave es la traición para ti?
¿Qué es lo que duele de esta traición?
¿Qué responsabilidad puedes tener en esta traición?, eje., no pusiste límites, te excediste en tu confianza, no fuiste precavido porque ya te había pasado antes, no quisiste entender las señales que estaban pasando y justificabas todo, etc, etc,etc
Racionalmente, ¿qué consideras que es lo justo hacer?
Emocionalmente, ¿qué consideras que necesitas hacer?
Habiendo desahogado todo lo anterior, ¿qué crees que debes hacer?
¿Qué aprendizaje sacas de esta situación?
Pararnos frente a nosotros mismos y confrontarnos suele ser una dinámica desafiante porque solemos escabullirnos ante preguntas cuyas respuestas no tenemos, nos da miedo no tener, o nos causa más inquietud tenerlas, es todo un “autodescubrimiento” salir un poco de nuestra lectura en primera persona , desdoblarnos e interpretar en 3.ª persona lo que nos pasa, incluyendo nuestras emociones, necesita nuestra seriedad y una verdadera disposición, porque somos nosotros con nosotros mismos abordando y respondiendo preguntas que quizá no sepamos ni plantear, por eso te muestro varias situaciones, distintas alternativas que te puedan ayudar a explorarte y quizá alguna de ellas puedas comenzar, yo sé que tú puedes…”créetelo tu también”
ESCENARIO III
Siento que soy rechazada en mi trabajo, pienso que no me quieren allí.
Antes de compungirte por este pensamiento, te sugiero actives tu herramienta de racionalidad y Observes algunos planteamientos que te ayudarán a despejar tus dudas o replantear afirmaciones, a ver:
¿Qué te hace pensar de esta forma? ¿Cuáles son los hechos objetivos que te indican rechazo, desprecio, descontento?
¿Qué has hecho para integrarte?
¿Qué opinión tienes de ti?
¿En qué otros espacios de trabajo has sido aceptada y cuáles son esas manifestaciones que te lo demuestran?
🙋♀️ Haz dos lecturas de tu situación o sensación:
Una Emocional, donde vas a narrar o a describir:
Todas las sensaciones que te producen
Todos los gestos, palabras o expresiones que te golpean o afecten
Describe si te recuerdan situaciones ya vividas (dentro o fuera del área laboral), desarrolla con detalle.
Una Racional, en 3.ª persona, como si fueras tu vecina, harás una descripción objetiva de la situación que vives, con la distancia necesaria que te permita ver tu experiencia en 3.ª persona, te doy un ejemplo:
Una forma de hacerla es narrarla haciendo referencia a tu nombre y no a ti como en “1.ª”. persona” ... te explico, supongamos que tu nombre es Ángela; cuando narres la situación de Ángela, no dirás: “porque yo pensé que iba a…” Dirás: “porque Ángela pensó que iba a …” -o- "ella pensó ..." Así te alejas de una lectura emocional para ayudarte a ser más racional y equilibrada en tu reflexión.
Al finalizar estas dos (02) lecturas, deja transcurrir unos dos o tres días y vuelve a leerlas en voz alta; hazlo como si se tratara de una situación en la vida de otra persona, no de la tuya. Al terminar, escribe tu opinión sobre esa situación. Luego, al día siguiente, siéntate en un espacio tranquilo, lee en voz alta lo que escribiste (esa última opinión) y prepárate a escucharte, porque lo que leerás no es más que la expresión máxima de tu Observador, tu lectura racional de aquello que te pasa.
🙋♀️ Te preguntarás, ¿En qué momento debo activar la herramienta del Observador?
Se debe activar ante reacciones o actitudes que te indiquen que algo pasa en ti … y sabes que algo pasa cuando se producen sensaciones de: tristeza, impotencia, frustración, ira o decaimiento, que esas situaciones o personajes te dominan y no puedes gerenciar el efecto que causan en ti. En fin, tú lo vas a saber porque básicamente vas a sentir el impacto y no lo vas a poder ignorar, va a permanecer allí hasta que lo atiendas.
La idea es comprender tu contexto interno, antes que la impulsividad o pasividad tome el control, es más sencillo de lo que piensas, 🙋♀️ te doy un ejemplo, estás en una reunión de amigos y comienzas a incomodarte con temas de conversación que activan tus complejos y te hacen sentir en desventaja; es una sensación muy familiar, porque te ha pasado muchas veces, en este caso tu Observador debe identificar:
Qué palabras o gestos activan esa sensación
Hasta qué punto lo puedes gestionar, entendiendo que es una lectura tuya y el otro no tiene responsabilidad en ello.
Qué áreas debes trabajar para no ser tan vulnerable o sentirte tan expuesto
¿Es una reunión a la que debiste asistir o era predecible lo que iba a pasar?
Poder Observar en 3.ª persona te ayuda a salir de la lectura 100% emocional que potencia tu sensación de inferioridad o complejos y te arrastra activando y profundizando viejas heridas. El Observador te coloca en un punto neutral donde miras y analizas la situación como lo haría tu vecino, te da la objetividad que necesitan tus emociones y pensamientos para no exacerbar los efectos que producen en ti, en consecuencia, te ayuda a estar en equilibrio.
CONCLUSIÓN:
Si nos quedamos solo con nuestra lectura subjetiva en la vida nos perdemos de crecer e invertir en claridad, fortaleza y carácter, nos perdemos de explorar la grandeza interna que poseemos y que nos hace únicos e irrepetibles, nos perdemos de repotenciarnos y ver hasta dónde podemos llegar con pensamientos depurados y cultivados, con actitudes adecuadas, desarrollando capacidades ocultas que no lo consideramos hasta que tu esencia humana reclama más presencia en tu vida, generando en ti la necesidad de voltear a verte un poco, darte la importancia que tienes en tu vida, escucharte más y mejor y así fluir hacia aquello que te hace bien, aplicando recursos o herramientas que te funcionan, pero lo mejor y más importante, encontrando esos enlaces que te conectan contigo mismo y tu esencia, ayudándote a surfear mejor grandes olas que suelen elevarse en tu vida sin previo aviso.
Y AHORA, ¿QUÉ HARÁS?
Cultivar un equilibrio emocional requiere mucho más que la compasión o el amor propio, es necesario ser estratega, nuestra racionalidad ayuda a encontrar un punto de equilibrio entre lo que sentimos y lo que es de verdad, nuestras emociones y la forma en que vivimos es un micro mundo que corresponde a cada quien, puede haber sugerencias o referencias sobre cómo lograr un equilibrio emocional, pero nadie se cultiva con recetas ajenas, debemos crear nuestra fórmula personal, según nuestro micro mundo, sumar ingredientes que se pueda considerar como es el caso del Observador, de la Meditación, la Respiración o del Baño de Bosque deben asumirse con el cuidado y la importancia que tiene la vida de cada uno, pues lo que funciona para unos no aplica para otros. Lo importante es que te atrevas y te cuestiones con comprensión y paciencia para que puedas mirar en perspectiva las distintas salidas que tiene el conflicto que te retiene.
Espero que este contenido te haya sido útil, compártelo con quien creas pueda necesitarlo.
Espacio reflexivo No sustituye el Tratamiento Terapéutico